Hacienda controlará todos los cobros con tarjeta de autónomos y empresas

A partir del 1 de enero de 2026, la Agencia Tributaria reforzará el control sobre los ingresos de autónomos y empresas. Los bancos, emisores de tarjetas y plataformas de pago estarán obligados a informar a Hacienda de todos los cobros realizados mediante tarjeta, Bizum u otros medios electrónicos, sin importar el importe de cada operación.

Hasta ahora existían determinados umbrales mínimos para comunicar esta información, pero con el nuevo criterio desaparece cualquier límite cuantitativo. La información se remitirá de forma periódica y permitirá a la Agencia Tributaria cruzar los datos bancarios con las declaraciones fiscales presentadas por los contribuyentes.

Es importante destacar que la obligación de informar no recae directamente sobre el autónomo o la empresa, sino sobre las entidades financieras y de pago. No obstante, esto implica que Hacienda dispondrá de un detalle completo de los ingresos cobrados por vía electrónica, lo que hace imprescindible que los importes declarados en IVA, IRPF o Impuesto sobre Sociedades coincidan con los datos comunicados por los bancos.

Ante este nuevo escenario, resulta fundamental:
  • Declarar todos los ingresos, con independencia de su cuantía.
  • Emitir factura por cada cobro realizado.
  • Mantener una contabilidad ordenada y actualizada.
  • Separar claramente los cobros personales de los profesionales.

Esta medida se enmarca en la estrategia de la Agencia Tributaria para reforzar el control fiscal en un contexto de creciente digitalización de los pagos y reducción del uso del efectivo. Anticiparse y revisar los sistemas de cobro y registro contable será clave para evitar discrepancias, requerimientos y posibles sanciones a partir de 2026.

En Gesticonta ayudamos a autónomos y empresas a adaptar su gestión contable y fiscal a los nuevos criterios de control de la Agencia Tributaria. Revisamos sus sistemas de cobro, garantizamos la correcta declaración de ingresos y le acompañamos para evitar incoherencias con los datos que Hacienda recibirá de bancos y plataformas de pago.